Un cuarto de milla a la vez
Dom creció entre motores. En 1989 vio morir a su padre, Jack, en un choque provocado por otro piloto, Kenny Linder. Días después encontró a Linder y lo golpeó con una llave inglesa. Pasó dos años en prisión y quedó vetado de las pistas para siempre.
Ahora dirige el taller y el grupo de Echo Park: Mia, Letty, Vince, Leon y Jesse. Le gana una carrera al novato Brian O'Conner, que queda debiéndole un auto de diez segundos, y lo acepta en el taller. Lo que el grupo oculta es que asalta camiones de carga. En el último golpe todo sale mal: a Vince le disparan, Brian revela que es policía y Johnny Tran mata a Jesse. Dom saca del sótano el Dodge Charger de su padre, corre contra Brian sobre las vías del tren y vuelca. En vez de arrestarlo, Brian le entrega la llave del Supra. Dom escapa.



















