Los primeros minutos
En un flashback, Peter Weyland enciende a David por primera vez en una sala blanca con vista a las montañas. Cuando le pregunta su nombre, el androide mira una réplica del David de Miguel Ángel y elige David. Toca Wagner al piano a pedido de su creador.
Enseguida hace la pregunta que incomoda a Weyland: si el hombre creó a David, ¿quién creó al hombre? Weyland dice que buscarán esa respuesta juntos. David observa que él vivirá para siempre y su creador no. Weyland le ordena que le sirva el té.



















