Un capitán sin barco
Jack llega a Port Royal en un bote que se hunde justo al tocar el muelle. Quiere un barco de la Marina Real. Cuando Elizabeth Swann se desmaya y cae del acantilado tras la propuesta de matrimonio del Comodoro Norrington, es Jack quien se lanza al mar y la salva. A cambio, Norrington ve la marca de pirata en su muñeca y ordena arrestarlo. Jack escapa, se esconde en la herrería de Will Turner y los dos se baten a duelo hasta que lo capturan.
Esa noche el Perla Negra ataca la ciudad en busca de un medallón de oro y se lleva a Elizabeth. Will, enamorado de ella, saca a Jack de la celda a cambio de su ayuda. Roban el HMS Interceptor y pasan por Tortuga para reunir tripulación. En el camino, Gibbs le cuenta a Will que Jack fue capitán del Perla hasta que su primer oficial, Barbossa, encabezó un motín y lo abandonó en una isla desierta con una pistola de una sola bala.



















