La cueva
En Iron Man (Iron Man: El hombre de hierro), Tony viaja a Afganistán para hacer una demostración del misil Jericó. Atacan el convoy y él queda herido por esquirlas de sus propias armas. Despierta en una cueva, prisionero de los Diez Anillos, con un electroimán en el pecho que impide que los fragmentos lleguen al corazón. El aparato lo hizo Yinsen, otro prisionero.
Obligado a armar un Jericó para sus captores, Tony construye en secreto un reactor arc en miniatura y una armadura tosca, la Mark I. Yinsen muere en la huida. Tony vuelve a casa y anuncia que la empresa dejará de fabricar armas.
En Malibú perfecciona la armadura y descubre que Obadiah Stane, socio de su padre y su mano derecha, les vendía armas a los dos bandos y ordenó el secuestro. Stane le roba el reactor del pecho a Tony y se pone una armadura gigante. Con ayuda de Pepper Potts, Tony gana. En la conferencia de prensa del día siguiente, deja el guion de lado y dice: yo soy Iron Man.