Eres un mago, Harry
Las cartas de Hogwarts llegan a montones a la casa de los Dursley, hasta que Rubeus Hagrid aparece en persona en una cabaña en medio del mar para entregar la invitación. Harry descubre que sus padres, Lily y James, no murieron en un accidente de auto: los asesinó Voldemort, que intentó matarlo a él también y desapareció cuando el hechizo se volvió en su contra. En el callejón Diagon, Harry compra su varita de acebo con pluma de fénix, y el señor Ollivander le cuenta que el mismo fénix dio la pluma de la varita de Voldemort.
En el expreso de Hogwarts se hace amigo de Ron Weasley y conoce a Hermione Granger. El Sombrero Seleccionador piensa en Slytherin, pero Harry pide otra casa y va a Gryffindor. Se vuelve buscador del equipo de quidditch en primer año, el más joven en un siglo, y encuentra el Espejo de Oesed, donde ve a sus padres a su lado.
El trío descubre que el perro de tres cabezas Fluffy custodia la piedra filosofal y sospecha de Snape. Al final, Harry supera las trampas y encuentra al profesor Quirrell, que lleva a Voldemort en la parte de atrás de la cabeza. La piedra aparece en el bolsillo de Harry, y basta que él toque a Quirrell para quemarlo. Dumbledore le explica que su madre murió para salvarlo, y que ese amor le dejó una protección en la piel.



















